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miércoles 25 de julio de 2007

El Silencio 3ª Parte y final.



Atardecía lenta e irremediablemente y en esa habitación no había más que silencio y respiraciones sincopadas.

Ella deseaba sus besos, su aliento, su piel. Quería perder la razón y adentrarse sin prisa en la danza del cuerpo. No se atrevía a hablar, no tomaría la iniciativa, de sólo imaginarlo sentía revolotear su pecho. Se sentía tonta, inmadura, ya le había dicho mil veces las cosas que le gustaban de él. Había soñado con ese encuentro, lo había inventado con pasión, con entrega. Sonreía al descubrir que ahora no tenía agallas ni para quitarse la ropa. “¿Qué hacen las mujeres en un momento así?”, se preguntó. En su vida diaria su marido se ocupaba de todo. ¿Cómo entonces pedirle que le hiciera el amor?

Él por su parte, al verla nerviosa se resignó a la idea de dejar pasar las horas ahí abrazados, si más. Sonrió al pensar que nadie le creería si contaba que había pagado un motel para abrazar a una mujer sin siquiera besarla. “¿Me estaré poniendo viejo?”, se preguntó. No podía ponerse viejo a los 35 años. Tampoco era lógico que ella, tan sólo 2 años menor actuara como una niña. ¿Cómo entenderlo?.

Se abrazaron, se olieron la piel. Se desearon. No se atrevían a hablar, sin saber que ambos querían lo mismo, sin siquiera pedirse un beso. “Hazme el amor” suplicaba ella en silencio. “Déjame amarte” le pedía él sin hablar. Una señal, sólo una pequeña señal necesitaban del otro para atreverse. Pero la señal no venía y avanzaba el reloj.
Afuera ya había oscurecido y la ciudad seguía con su vida bajo las luces de las calles. A unas cuadras la catedral daba las campanadas de las seis de la tarde. Nuestros amantes recordaron que debían marcharse. Se buscaron la vista y ambos quisieron hablar al momento. Sonrieron. Él al ver que ella guardó silencio le dijo:

- Si no me quieres besar hoy te lo pediré mañana.
- Y si aun no quiero.
- (Miró al techo como para pensar su respuesta) Volveré a intentarlo.
- Y si nunca cedo (Sonriendo levemente).
- Entonces no te lo pediré, simplemente lo robaré de tus labios.
- No será fácil.
- No dije que lo sería. Es más, creo que tendré que echar mano de cuanto truco y artilugio pueda utilizar (la miró inventando un rostro siniestro con lo que ella comenzó a reír). Buscaré un libro de embrujos y fabricaré una pócima que haga que te enamores de mí: Patas de araña, ojos de rana, bigotes de gato tuerto, orejas de murciélago, zumo de ojos de perro…

La miró sonriendo, ella no paraba de reír a carcajadas. De a poco quedaron en silencio.

- ¿Qué me dices?.
- Bésame ahora, no quiero beber esa porquería (le dijo ella sonriendo aún).

Había anochecido por completo y estaban ambos recostados sobre la cama, vestidos, besándose por primera vez, como dos adolescentes que recién se encuentran.
Harían el amor, no esta noche, más lo harían. Pero ese es tema para otro cuento.

El Silencio 1ª parte
El Silencio 2ª parte

lunes 23 de julio de 2007

DVD

Como me quedé sin ir a lo de Soda Stereo (pucha la cuestión cara!!! y yo que soy apretá...) ayer compré por sólo $2.990 el DVD del último (que ahora ya no será el último) concierto de Soda.
Copec, la primera en servicio, vende DVDs, de varios conciertos a este precio por cada $10.000 en bencina, yo heché $17.500, POR SÓLO $2.500 NO PUDE COMPRAR OTRO!!, bueh! así es la vida.
Dense una vuelta por la bencinera, hay varias bandas y solistas muy buenos, y para todos los gustos. Todos conciertos en vivo:

  • Alejandro Sanz
  • Barbara Streisand
  • Chancho en Piedra
  • Frank Sinatra
  • Bee Gees
  • La Oreja de Van Gohg
  • Madonna
  • Maná
  • Miguel Bosé y Ana Torroja
  • Plácido Domingo
  • Soda Stereo
  • Shakira
  • Red Hot Chilli Peppers
  • Rod Stweart
  • Roger Waters
  • Toronto Rocks
La Feria del Disco también tiene su promo $2.990, pero de CD´s clásicos (no música docta, clásicos Pop), aquí está el enlace:

http://www.feriadeldisco.cl/emailing/2990/

lunes 9 de julio de 2007

Valparaíso-Santiago-Valparaíso

Viernes en la mañana. Bus. Valparaíso, Santiago. Mucho frío, mucha neblina. Estoy sentada sola en mi asiento de siempre, el número 25, me aterran estos viajes a Santiago, más de 100 km por hora y cuanto accidente ha salido en 24 horas. En la fila de al lado hay un señor muy abrigado, anciano, con un rebenque al cinto, manos gruesas, campestres, toma su teléfono para llamar a alguien a quién trata con mucho respeto, el patrón me imagino. Tengo frío, y esta neblina que a penas deja ver me tensa. Para olvidarlo todo, para dejar de lado la carretera tomo un lápiz y un pañuelo desechable para poder escribir algo. Comienzo:

Y me perdí en tus ojos
y en tu risa viva
y me perdí en tus manos
y en el ensueño de tu boca fresca

Y anhelé tu beso
y tu piel desnuda
y anhelé tu savia
y el latido de tu descendencia

Y soñé amaneceres
y noches en vela
y soñé nuestros cuerpos
y nuestra tibia cadencia

Y me quise tuya
velando tu cuerpo
y me quise despierta
velando tu ausencia

Y perdí la razón
y la certeza
y perdí el corazón
queriéndote cerca.

No desesperen ya viene la tercera parte y final de “El Silencio”

jueves 5 de julio de 2007

¿Quien me lleva a ver a Soda?